Propósito de la Exposición Textil Küpülwe
La exposición Küpülwe tiene por propósito relevar el profundo significado que este portador ancestral de bebés ocupa en la vida mapuche. Fabricado en madera nativa y fibras tejidas, el küpülwe expresa una forma de cuidado temprano basada en la protección, la contención y la cercanía espiritual con el entorno. Su presencia en esta muestra invita a comprender la primera infancia como un espacio comunitario, donde la crianza se teje desde el amor, la memoria y la continuidad cultural.
Esta colección —promovida por Fundación Chilka— surge de un trabajo colaborativo que busca rescatar, revitalizar y proyectar el patrimonio textil mapuche desde una mirada contemporánea. La fundación actúa como puente entre tradición y presente, generando un espacio donde el küpülwe puede ser apreciado no solo como objeto funcional, sino también como un dispositivo simbólico, cargado de identidad, espiritualidad y conocimiento ancestral.
El corazón de esta propuesta está en el trabajo de las tejedoras mapuche, verdaderas portadoras del saber que da vida al küpülwe. A través de su técnica, su sensibilidad y su responsabilidad cultural, ellas reafirman la vigencia de un lenguaje textil que ha sido transmitido por generaciones. Su labor no solo preserva la forma y el significado del objeto, sino que lo renueva, dando lugar a una lectura actual que honra su origen sin desvincularlo de su profundidad ritual.
La exposición invita al visitante a acercarse a este universo simbólico con respeto y sensibilidad, reconociendo en el küpülwe una práctica viva que articula crianza, comunidad y memoria. Su propósito es abrir un espacio de diálogo intercultural donde el arte textil mapuche se valore en toda su complejidad, reconociendo el rol esencial de las mujeres que lo sostienen y la labor de Fundación Chilka en su proyección hacia nuevos territorios de apreciación.
El küpülwe, portador de bebés fabricado en madera nativa y fibras tejidas en lana de oveja y teñidas con tintes naturales, cumple un rol esencial en el cuidado temprano y en la transmisión cultural mapuche. La muestra presenta su relevancia en la primera infancia, destacando su diseño, su uso y su profundo significado dentro de la vida comunitaria.
El küpülwe, tradicional portador de bebés elaborado en madera nativa y fibras tejidas, constituye una de las expresiones más significativas del cuidado temprano en la cultura mapuche. Más que un objeto utilitario, es un símbolo de protección, continuidad y afecto comunitario. Su diseño —estético, ergonómico y profundamente espiritual— refleja siglos de observación y sabiduría en torno a la crianza, al vínculo con la naturaleza y al rol central de las mujeres en la transmisión cultural.
En esta colección, Fundación Chilka actúa como promotora y articuladora de un proceso que rescata, resignifica y proyecta el küpülwe hacia nuevos espacios de valoración. La fundación ha impulsado un diálogo entre tradición y contemporaneidad, situando al küpülwe no solo como pieza patrimonial, sino también como un lenguaje textil vivo, capaz de dialogar con audiencias actuales sin perder su esencia ancestral.
Este trabajo no sería posible sin el protagonismo de las tejedoras mapuche, depositarias del conocimiento que sostiene la integridad cultural del küpülwe. Ellas aportan técnicas heredadas, simbologías, fibras, colores y entramados que mantienen la autenticidad de la práctica. A través de su experiencia, habilidad y mirada espiritual, se resguarda el sentido profundo del objeto: el cuidado de la infancia como un acto comunitario y sagrado.
En esta nueva y renovada propuesta textil, las tejedoras no solo recuperan un saber histórico, sino que lo revitalizan con creatividad y pertinencia territorial. Su participación asegura que cada pieza conserve su carácter ceremonial y afectivo, y que la tradición se proyecte hacia las futuras generaciones con fuerza y dignidad.
De este modo, la colección impulsada por Fundación Chilka se convierte en un puente entre el pasado y el presente, destacando el küpülwe como un legado cultural en plena vigencia y honrando el invaluable rol de las mujeres mapuche como guardianas y creadoras de identidad.
INVITACIÓN
Te invitamos a conocer Küpülwe, una exposición que revive el portador ancestral de bebés mapuche y su profundo vínculo con la primera infancia. A través del trabajo de las tejedoras y la labor de Fundación Chilka, esta muestra celebra un patrimonio vivo que une tradición, memoria y creación textil. Ven a descubrir su belleza, su historia y su significado.
Küpülwe: origen, cuidado y memoria en la primera infancia mapuche
El küpülwe, artefacto ancestral utilizado para portar a los bebés de manera vertical, ocupa un lugar profundo en la cultura mapuche. Elaborado con madera nativa y envuelto con lanas tejidas, este dispositivo no solo sostiene el cuerpo del niño o niña: sostiene también su pertenencia al mundo mapuche desde los primeros días de vida. En él, el bebé es llevado junto al cuerpo de la cuidadora, escuchando su respiración, su movimiento y su voz; aprendiendo, desde temprano, el ritmo de la comunidad y del territorio.
El küpülwe simboliza el primer espacio de afecto y protección, donde el recién nacido se integra al küme mogen, el buen vivir. Es un lugar que educa sin palabras: enseña seguridad, vínculo, equilibrio, y la presencia constante del küpalme, la raíz familiar.
Nuestra nueva exposición textil, dedicada a la primera infancia mapuche, pone en valor este objeto fundamental y la forma en que se entrelaza con la memoria del pueblo mapuche. A través de tejidos tradicionales, piezas en lana, reconstrucciones del küpülwe y relatos de portadores de este conocimiento, la muestra revela cómo este artefacto es a la vez cuna, abrigo y territorio.
En su estructura de madera y en las fibras teñidas a mano se conserva un mensaje antiguo: el cuidado es colectivo, profundo, y comienza desde el primer contacto con el mundo. El küpülwe nos recuerda que cada niñe es recibido, sostenido y acompañado por una trama cultural que lo antecede y lo proyecta hacia el futuro.
Nuestra exposición busca honrar este legado, visibilizando cómo el küpülwe, junto al arte textil mapuche, continúa siendo un puente entre generaciones, un símbolo de continuidad y una expresión viva de identidad.